Parece que a las formas libres les gustan los sábados porque no importa de qué color o consistencia se hayan vestido, ellas siempre bailan la música que vos les pongas. En las ventanas, se asoman como sombras tras las cortinas, precalentando, elongando y balanceándose.
Hoy sábado 21 de mayo, se suspendió el fin del mundo y ellas, siempre animadas con cara de circunstancia, no dan más de ganas de salir a escena a bailar.
0 *:
Publicar un comentario en la entrada